Según indica ENAC, entidad de acreditación española, contratar un laboratorio acreditado minimiza los riesgos para la empresa, puesto que la propia acreditación es garantía de que el laboratorio está dotado de personal, instalaciones y equipamiento adecuado, y de que sus métodos y procedimientos son técnicamente válidos y apropiados.
La actividad de los laboratorios acreditados por ENAC está sometida a un estricto control de calidad.
Así, tal como ENAC explica, la contratación de este tipo de laboratorios revierte en importantes beneficios para la empresa, al minimizar los riesgos, y al aumentar la confianza y aceptación de sus productos en otros mercados.
La reducción de riesgos para la empresa que contrata un laboratorio acreditado se da, fundamentalmente, porque sus decisiones estarán sustentadas sobre información técnicamente fiable. Por ello, resulta menos probable producir o proveer un producto defectuoso.