El próximo 12 de diciembre será la fecha límite para que las instalaciones previas a 1997 se sometan a inspección, según el nuevo reglamento de instalaciones de protección contra incendios, RIPCI.
Este reglamento será fuente de oportunidades para el sector de la seguridad contra incendios y garantiza la calidad de los productos a los usuarios.
Se incorporan en el nuevo reglamento sistemas como:
- La señalización fotoluminiscente.
- El control de humos.
- El agua nebulizada.
- Los aerosoles o las mantas ignífugas.
Esto hace que los sistemas se equiparen a los de protección activa contra incendios, puesto que ahora tienen que ser sometidos a las mismas condiciones de instalación, mantenimiento y responsabilidad.
Señalización fotoluminiscente
En cuanto a la señalización fotoluminiscente, el nuevo RIPCI obliga a incluir la fecha de fabricación y el número de lote con su correspondiente ensayo de luminiscencia realizado por un laboratorio independiente acreditado por ENAC.
El único laboratorio acreditado por ENAC en España y Portugal para este fin es Laboratorios Eyco.
El RIPCI establece que las señales fotoluminiscentes deben cumplir con la Norma UNE 23035-4 y que deben realizarse informes de ensayo emitidos por un laboratorio acreditado.
Para garantizar que las señales fabricadas cumplen en todo momento con la norma, los ensayos deberán realizarse de manera periódica y la identificación deberá incluir el número de lote de fabricación y será realizada sobre el producto final, nunca sobre prototipos.
FAQ
¿Qué es el RIPCI y cómo afecta al sector de la seguridad contra incendios?
El RIPCI es el Reglamento de Instalaciones de Protección Contra Incendios. Esta normativa actúa como un motor de oportunidades y dinamización para el sector de la seguridad, elevando significativamente las exigencias de calidad en el mercado, optimizando la instalación y mejorando el mantenimiento de los sistemas.
¿Cómo equipara el nuevo reglamento la protección pasiva con la activa?
La nueva normativa equipara los sistemas de protección pasiva con los de protección activa en lo que respecta a sus condiciones de instalación, mantenimiento y responsabilidades. Esto significa que elementos críticos como la señalización fotoluminiscente, las mantas ignífugas y los sistemas de control de humos reciben el mismo nivel de exigencia normativa.
¿Sobre qué tipo de muestras se deben realizar los ensayos según el RIPCI?
El reglamento establece la obligatoriedad de realizar ensayos periódicos sobre productos finales y lotes reales comercializados, y no únicamente sobre prototipos de diseño. De este modo, se garantiza que el material que llega al usuario final cumple de manera estricta y real con los estándares de seguridad requeridos.
¿Qué norma regula los sistemas de señalización fotoluminiscente?
Los ensayos y la verificación de los sistemas de señalización fotoluminiscente deben realizarse bajo el estricto cumplimiento de normativas específicas como la UNE 23035-4. Esto consolida la confianza de los usuarios al asegurar que las señales responderán correctamente en situaciones de emergencia y baja visibilidad.
¿Por qué es clave el papel de los laboratorios acreditados en este reglamento?
La intervención de un laboratorio acreditado es fundamental para emitir certificaciones técnicas rigurosas mediante ensayos de propiedades ópticas y físicas. Esto aporta la transparencia necesaria para el mercado, garantizando que el equipamiento de protección pasiva cumple rigurosamente con las exigencias del RIPCI y reforzando la seguridad global.